NamiBlu es un servicio de playa que permite pedir comida y bebida en la playa vía WhatsApp en Mallorca, conectando turistas, hoteles, y restaurantes locales desde una posición aspiracional. Su objetivo es ser el aliado de los turistas y el partner de los hoteles, ofreciéndoles experiencias premium y una nueva vía de revenue.
En verano de 2024 comprobaron que había market fit, y me contactaron para que les ayudase a definir una estrategia de marca, un tono, y una dirección de estilo para su relanzamiento oficial planeado en 2025. El resultado emocionó a sus founders. Tiene historia. Yo te la cuento.
NamiBlu es un proyecto que nace en Mallorca con la idea de dar libertad a los turistas, permitiéndoles pedir comida y bebida a restaurantes locales desde su spot en la playa, sin preocuparse por nada más que de disfrutar el momento. Su visión era plantearlo como un servicio muy premium. Montaron unos esenciales de marca para testear su idea a modo de MVP e hicieron sus primeras alianzas con hoteles y restaurantes para que actuasen de prescriptores.
Una vez validado, necesitaban ayuda desarrollando esos esenciales con una estrategia. Tenían un propósito y muchas ideas, pero había que encontrar lo que conectaba todo, comunicarlo con una única narrativa y una dirección visual. Y ahí es donde entraba yo.
Arranqué con un research competitivo y una definición del target, analizando lo que habían observado en sus safaris: edad, procedencia, prioridades, motivaciones… Con esa base, aterrizamos su posicionamiento, empezando por un cuestionario que les ayudó a plasmar sus ideas. A partir de ahí, definí unos pilares de marca que servirían de base para la estrategia.
Para concretar su propósito, conecté sus inputs y apliqué el Golden Circle de Simon Sinek, lo que nos llevó a un Purpose Statement y una USP bien definidos.
Tenían muchas ideas y motivaciones, pero cada vez las formulaban de un modo distinto. Uno de los retos clave era crear un lenguaje propio: aterrizar qué significaban realmente para ellos conceptos como “libertad”, “lujo” o “relax”. Eso iba a vertebrar su identidad.
Las palabras tienen tantas connotaciones que hablar de valores como sustantivos aislados no basta para darles significado. Había que darles alma. Por eso, desarrollé 4 conceptos de marca que no solo recogían estos valores, sino que también transmitían lo que hace único a NamiBlu.
Para cerrar la identidad de marca, definimos los territorios con los que queríamos asociarnos y aterrizamos su personalidad a través de los arquetipos de Carl Jung. Para mantener la coherencia en la comunicación, establecimos un Tone of Voice claro.
Sinteticé todo en un Brand Wheel y formulé un concepto creativo que serviría como base para la estrategia de comunicación.
Para darle vida al concepto, escribí un manifesto (mi herramienta favorita) y locuté un vídeo tipográfico con Eleven Labs para contarlo.
Va mucho más allá de evocar la identidad. Adam y Erika, fundadores de NamiBlu, no solo construyen un negocio, sino un sueño compartido. Son una joven pareja de emprendedores, padres de Nami y Blu, los pequeños que dan nombre a su proyecto. NamiBlu no nació en una sala de juntas, sino en su propia vida, de un insight que ellos mismos experimentaron. Es un viaje que emprenden juntos, buscando algo más para los cuatro, algo que crezca con ellos. Y si había una banda sonora perfecta para esta historia, no podía ser otra que Sarà perché ti amo. Sobre todo, si te digo que ella es una italiana viviendo en España. Y recordar casa, también es amor.
Para la estrategia de comunicación, hice una labor de consultoría, no de implementación. Definí una estrategia alineada con la audiencia y la personalidad que queríamos proyectar: canales, referencias e ideas, mensajes clave conectados con el concepto creativo y un framework de contenidos, el Traveler Loop.
Cerramos con un bloque más aspiracional, identificando partnerships de marca que ayudarían a ganar reconocimiento, elevar el servicio y asociarnos a los territorios adecuados.
The Traveler Loop es un framework propio creado para servir como guía de creación de contenido para que las marcas cuya atención es estacional puedan ser relevantes todo el año.
Describe el ciclo emocional y conductual de los viajeros en cinco etapas clave: Dreaming, Mapping, Bliss, Reminiscing y Reset. Desde la inspiración inicial, pasando por la planificación, la experiencia del viaje, la nostalgia al regresar y la preparación mental para el próximo destino, identificando oportunidades para impactar en cada fase.
Mientras desarrollaba la estrategia, definí un lenguaje gráfico con colores vibrantes, formas orgánicas y tipografías gruesas que transmitieran ese lujo contemporáneo, combinadas con manuscritas que evocaran relax y bienestar.
El desarrollo de assets visuales no estaba dentro de mi scope porque no soy diseñador gráfico, pero sí entiendo los códigos y sé cómo construir la estrategia también desde lo visual. Vamos, que mi padre diría que soy diseñador y punto, pero si estás en el rollo, ya sabes a lo que me refiero.
El diseño es una forma de ver el mundo. Y yo la veo. Pero no a través de la pluma de Illustrator.
La relación con NamiBlu fue excelente desde el primer contacto y lo sigue siendo hoy. La estrategia terminó siendo un documento de 130 slides que no solo cumplió con la misión de dotar de identidad y personalidad, sino que realmente conectó con lo que Adam y Erika sienten por NamiBlu Beach y lo proyectó al mundo a través de los mensajes.
Como siempre, la comunicación y la confianza fueron clave, y ellos la tuvieron en cada palabra, idea y giro con el que llegaba.
Ahora les toca a ellos escribir el siguiente capítulo con toda esa energía. Yo espero poder ampliarla en esta página.
Sup!
Me alegro de que estés aquí. Si quieres ver cuál ha sido mi trayectoria, es aquí. Si quieres ver lo que estoy creando ahora, pulsa aquí: @marcos_wattba